23 octubre 2012

Triste día, día gris.



 
No es de aquellos días perfectos
casi es de esos días grises
que callan el Sol y anuncian la noche
como si estuviera siempre anocheciendo

Raro raro. Un día raro.
No es posible esconderlo de la noche.
Es muy difícil responderlo con sonrisas
es casi imposible afrontarlo de frente.

Es un extraño e inapetecible día gris.
De aquellos que te recuerdan nostalgias
y otros lados tristes de casi todo
hasta confundirse con las horas sin remedio.

Recordar a aquellos que has querido
o a todo aquello que fue bueno
hasta que su recuerdo se escondió
sin olvidarlo ni querer que se escondiera.

Hoy me faltan mis muletas,
aquellas perchas en las que buscas sonrisas
o muestras de cariño que no exigen nada a cambio.
Hoy me faltan mis regalos vitales.

El maullido de mi mascota,
el cariño de mi padre, la comprensión de mi abuelo,
el apoyo incondicional de los amigos que ya no están
la sonrisa grande de la vida.

No hay duda del mal día.
Y yo, mirando a mi entorno
descubro mis alrededores grises
en un día gris y poco amable.

3 comentarios:

Mercedes Moya dijo...

A veces los días grises provocan el vértigo de lo que no pudo ser o de lo que podría no ser, pero es mucho mejor pensar en lo que podría no haber sido, (como antídoto de la nostalgia a veces sirve…)

Francesc Puertas dijo...

... también.
Pero a veces el día lo ves mas gris, porque no te influyen solo los colores.

Merçe Per se dijo...

Nada es verdad, nada mentira todo es segun el color de... La nube a la que se mira?